El amor y el odio hacia una hoja.
Muchas veces el odio predomina cuando a mi parecer el amor
es fundamental, el amor nos llena la mayor parte del tiempo de felicidad y
sensaciones las cuales son placenteras y disfrutamos, en cambio el odio solo
nos hace sentirnos enojados o tristes.
Yo puedo amar a una hoja en blanco, a color, con dibujos o
de cualquier forma porque en realidad es perfecta, tiene una forma definida
pero aun así puedo moldearla, puedo escribir desde algo simple hasta mi más
profundo secreto sin miedo a que me critiquen, puedo dibujar en ella e imaginar
que dibujo perfectamente, dejarme llevar por mi imaginación, simplemente creo
que puedo ser yo misma sin miedo a nada.
Cuando tomo una hoja me pongo a pensar en que haré, en que
voy a escribir, dibujar o incluso si la corto para formar figuras. Cuando
escribo en ella me da miedo sobre todo si es una tarea, ya que tengo la
sensación de que estará mal, sin embargo es toda una aventura ver como al final
te gusta y quedas satisfecho con el resultado. Sinceramente odio la sensación
de miedo al sentir que no quedara bien pero a la vez me permite pensar que
puedo hacer las cosas y que si me esfuerzo lograre el objetivo.
A mi parecer el tener
una hoja y escribir en ella es como tener a un amigo, a un confidente que sabes
no dirá nada nunca.